domingo, 29 de mayo de 2011

Talentos en torneos escolares

Las universidades captan los mejores alumnos de los colegios

Ahora que los estudiantes protestan por un derecho a educación superior gratuita la receta para ellos es muy fácil, como en cualquier cosa: estar entre los mejores. Siempre aquellos que destaquen tendrán la oportunidad de acceder a una universidad.

Los planteles de educación superior ofrecen becas y cupos especiales a los escolares que se destacan en torneos científicos o de actualidad. El año pasado en Chile, se realizó más de una docena de ferias científicas y de olimpíadas de actualidad y matemáticas. El número de escolares que participa en ellas crece exponencialmente.

Los buenos estudiantes son pesquisados desde temprano por las universidades, las que los motivan a matricularse en ellas. La Universidad de Santiago, por ejemplo, realiza desde hace casi veinte años las Olimpiadas de Actualidad en seis áreas: Matemática, Lenguaje, Historia y Ciencias Sociales, Física, Química y Biología. A los estudiantes más destacados les ofrecen becas para financiar hasta el 100% del pregrado en la universidad. Desde sus inicios, casi 600 estudiantes se han beneficiado. La misma universidad organiza el Campamento Escolar de Matemáticas (CMAT), para escolares de enseñanza media y básica, en cuya última versión participaron 1.800 escolares, de 90 colegios.

En ellas, los escolares no sólo aumentan sus conocimientos disciplinarios. Hoy, son una verdadera fuente de talentos para las universidades. Las finales nacionales o regionales se realizan en sus dependencias y con una activa participación de sus académicos y doctorandos, quienes evalúan los trabajos que presentan los escolares.

Si las universidades captan buenos alumnos de los colegios, de sus aulas, en consecuencia egresarán profesionales de calidad que prestigiarán a la institución. Por lo tanto, aquellos estudiantes que quieren alcanzar sus metas sólo deben demostrar capacidad y podrán acceder a la educación superior.

Es una mejor solución en vez de andar reclamando por las calles, liderados por estudiantes que en vez de estudiar se dedican a buscar el mediocre camino fácil y que generalmente nunca están en clases ni, obviamente, nunca veremos en torneos escolares demostrando sus capacidades.