lunes, 9 de enero de 2012

Postulante y comunicación


La relación de un joven postulante y una institución educación comienza cuando éste se da cuenta que está llegando el momento que tiene que tomar una decisión de elegir una carrera y un plantel académico. Desde ese momento sus percepciones están atentas a lo que comunican las organizaciones académicas, y todo lo que ellas hacen, desde ese momento, está siendo atentamente captado por el joven: sus actividades, las noticias institucionales, la publicidad, lo que comentan los amigos, las actividades que realizan los mismos alumnos, lo que dice la prensa, lo bueno y lo malo. Todo está generando comunicación y contacto entre el potencial postulante y la institución.

Los jóvenes perciben y describen las instituciones en términos de su propia experiencia y la clave está en la significación que le da a los hechos que ve o escucha, posteriormente lleva a lenguaje esa interpretación y más tarde la transforma en acción ¿Y cuál es esa acción? Una matrícula. Nada de lo que comunica una institución educacional es neutro para el potencial postulante. Todo se comunica por eso importante no cometer errores semánticos en los mensajes, errores de interpretación, falta de retroalimentación o “ruido” en los canales.

La información insuficiente y las barreras del joven podrían generar un conflicto comunicacional importante y ello ocurre principalmente en el plano de la subjetividad de la interpretación debido tanto a factores internos como externos. Las percepciones del joven postulante no están referidas a lo que se dice, sino de la forma en que interpreta los hechos comunicacionales de la institución. Cada momento, cada estado personal cambia la forma en que percibe, sobretodo en esta edad tan cambiante que vive, las que se ven muy influenciadas por sus valores, necesidades, creencias, sentimientos, etc. dándole el significado que siente, en ese momento, a la comunicación recibida. Para él su realidad es la realidad. Una errada percepción puede llevarle a una frustración de sus necesidades o intereses académicos.

Desde este contexto, una comunicación efectiva y acertada por parte de la institución educacional es importante para alinear, aclarar sus conceptos y para hacerle converger sus propias percepciones de manera positiva. Todos los comportamientos comunicativos de la organización apoyan el significado de cada uno, generando un efecto perceptivo, positivo o negativo, de los hechos académicos. En la interpretación del contenido de la comunicación por parte del emocional joven postulante está la clave.