jueves, 14 de junio de 2012

De Marketing Educacional y algunas reflexiones


Realizar estrategias de marketing para instituciones educacionales no es tan fácil como pareciera que lo fuera, Modelos de trabajo estratégico que explican QUE hay que hacer los encontramos en muchas partes. Libro, documentos o seminarios que explican los pasos a seguir también. ¿Dónde está la diferencia? En saber explicar COMO se hacen las estrategias. La clave está en la ejecución y la producción, en la operatividad de un plan de marketing. Lo que el mercado va a recibir. Y eso sólo se transmite cuando se cuenta con la experiencia de haber realizado muchas estrategias, lo que permite poder explicar, a los asistentes a un seminario o en una asesoría por ejemplo, lo que hay que hacer en la práctica y no disgregarse en teorías o formatos que después, a quién corresponda, no saben cómo aplicar.  
                                  
Personalmente, el haber estado muchos años realizando estrategias y planes de marketing o publicidad para instituciones educacionales (colegios, institutos o universidades grandes y chicas) me  da la ventaja que al entrar  a una organización académica y mirar con detenimiento como se desenvuelve, conversar con la gente que trabaja ahí, con los alumnos, me permite hacer un pre diagnóstico inmediato. Me ha ocurrido muchas veces, lo que me ha significado decidir si es factible realizar un plan de marketing que de resultados  o rechazarlo porque no están las condiciones necesarias, por parte de la institución, para cumplir los objetivos que se persiguen. Algo bastante común.

No todo es marketing. Un trabajo de este tipo parte por considerar tres elementos fundamentales: excelencia académica del más alto nivel, investigación que sea material de consulta en todo el mundo (calidad por cantidad) y extensión de excelencia que proyecte la institución dentro de la comunidad. Si no se cuenta con esa trilogía, referente iniciales de la calidad de la organización, es difícil lograr resultados efectivos. El marketing educacional no lo es todo, éste solo comunica al mercado la calidad de la propuesta educativa. Se puede hacer, pero si la institución es regular o mala ni el mejor marketing logrará eficacia en los resultados.

También es importante considerar que tampoco el mejor marketing o la gran cantidad de alumnos mantendrá por siempre una institución en lo alto, menciono a Uniacc y la Universidad del Mar en Chile (que no me pareció adecuada ni me interesó para realizar un trabajo exitoso ya que no estaban las condiciones para hacerlo, cómo realmente ocurrió), como ejemplos de comportamiento corporativo deficiente y su consiguiente cuestionamiento en el mercado educativo chileno. En estos tiempos por más trayectoria y éxitos que tenga una organización académica no está libre de una quiebra o que sea cerrada, por ello es fundamental que realicen procesos de planificación estratégica en todos sus niveles para que se pueda evaluar la situación actual analizando la industria donde se compite, tener una identificación del riesgo que enfrenta en el mercado y alcanzar sus metas y objetivos, es decir, entender en que negocio se está inserto y cuáles son los factores críticos de éxito o fracaso.

Un acertado marketing educacional permite construir planes operativos exitosos, reconocer las tareas críticas, el mismo plan de marketing, los factores internos y externos que la afectan y todo esto es más lógico de obtener cuando uno como profesional se sustenta principalmente en la experiencia para entregar un diagnóstico correcto y una mejor ejecución del plan estratégico. No basta solamente con la teoría y los formatos de marketing sino que hay que saber COMO hacerlo.

2 comentarios:

Celeste Reyes dijo...

Hola, estoy estudiando para un control de Marketing educativo (es un modulo de un Magister que estoy cursando) y me encontré con tu blog.

Muy interesante el tema del Marketing, sin duda que es una herramienta que aporta calidad.

Saludos,

Herman Bustos dijo...

Hola...saludos. Gracias por tu comentario.