viernes, 29 de mayo de 2015

Parque Padre Hurtado: quieren construir un centro de eventos.



Alcalde de la Maza proyecta edificar dentro del parque…



Esta preocupante información apareció publicada ayer 27 de Mayo 2105 en el diario vespertino La Segunda. El alcalde Francisco de la Maza, de la Municipalidad de las Condes, desea intervenir la naturaleza del Parque Padre Hurtado (ex Intercomunal - http://www.parquesanalbertohurtado.cl) para construir un centro de eventos. Así de simple. Lo menciono en este blog porque la responsabilidad social también forma parte del marketing educativo.

La noticia dice que es un anteproyecto para un centro de eventos culturales para 7.000 personas, con 1.300 estacionamientos y cuatro restaurantes. En el negocio que la autoridad quiere instalar en el ambiente natural del recinto dice que la constructora que lo realice se adjudicará la operación por 35 años cobrando por su uso y que costaría 50 millones de dólares. Se construiría al lado de la Lagunas de los Patos. El edificio tendría una superficie de 27.000 metros cuadrados, con un frente de entre 100 y 200 metros. Para los estacionamientos se contempla una superficie de 30.000 metros cuadrados, en cinco pisos, en subterráneo. ¿Se lo imagina?

El Parque Padre Hurtado es uno de los pocos espacios naturales que existe en Santiago de Chile. Yo practico deportes allí desde hace más de 30 años y he visto cómo ha ido cambiando poco a poco durante el tiempo. Ya existe una empresa de aguas en su interior, construyeron toda una infraestructura para la Semana de la Chilenidad (sin mencionar el deterioro que producen las miles de personas que asisten en esa fecha) y que se ocupa solo una o dos veces al año, y no olvidemos cuando ya se dividió el parque para construir una calle. Lentamente el recinto ha ido perdiendo espacio y ahora quieren agregarle el proyecto mencionado y fomentado inicialmente por el alcalde de Las Condes.

El señor de la Maza manifestó que “el plan no requiere la autorización de ningún organismo, porque está desarrollado sobre las normas vigentes” y además que “fue sociabilizado con los vecinos del sector de Las Condes” (?). El anteproyecto también es defendido por el arquitecto Eduardo Negrete. Como, en general, la mayoría de las autoridades del país actualmente no son confiables con lo que dicen seguramente esta autoridad dirá que está preocupado del impacto ambiental, que tendrá medidas de mitigación, que el proyecto es muy importante para sus habitantes y que si se sacan árboles o pasto se volverán a plantar…y blá, blá, bla.  Los mismos cuentos de siempre que ya hemos escuchado tantas veces y que nunca se cumplen.


 Debo mencionar que en ese lugar ya existe un anfiteatro natural bastante grande, donde incluso el músico brasileño Santana y otros artistas han dado recitales. ¿Cuál es el motivo para querer hacer otro? (en la foto). Yo no estoy en contra de construir centros de eventos culturales porque siempre son importantes para la gente, pero, ¿No existe otro lugar donde el alcalde pueda hacer ese proyecto? ¿Por qué tiene construirlo precisamente ahí en ese pulmón natural para la ciudad y que tanta falta hace?

Me hago otras preguntas: ¿Cuál es la responsabilidad social que tiene el alcalde? ¿El interés comercial está sobre el respeto a los ambientes naturales? ¿No sabe los grandes problemas que existen con el calentamiento global y el deterioro de los ecosistemas? ¿Acaso no sabe que un solo árbol que se saque afecta el medioambiente? Cuando todos están preocupados por la vida en el planeta a él le da lo mismo lo que ocurra. Total, parece que negocio es negocio.

Espero que los alcaldes de las Municipalidades  de La Reina, Raúl Donckaster y de Providencia, María Josefa Errázuriz que integran una junta con esa Municipalidad y que tienen que dar el apoyo a este proyecto digan algo al respecto y asuman una actitud más responsable frente a este hecho que atenta contra la calidad de vida de los habitantes.

El concejal Carlos Larraín consultó “si existía un plan maestro para el parque” y el concejal Felipe de Pujadas manifestó; “necesitamos preservar el área verde, con un adecuado plan maestro, para lo cuál estoy disponible, no para levantar un “mall de la música” que sólo significará un paulatino deterioro”. Por lo menos en ellos hay una inquietud respecto al atentado a la naturaleza que quiere realizar el alcalde de la Maza.

Alcaldes: todos los seres humanos con razonamiento lógico tenemos la responsabilidad de cuidar, proteger, mantener, y hasta alentar nuestra propia existencia visualizada en el medio ambiente y las autoridades son un factor importante en el cuidado de la naturaleza, ya que de ellos se constituye la responsabilidad de crear conciencias con proyectos y acciones que abarquen el valor, el cuidado y el mantenimiento del medio ambiente  que se ha puesto en sus manos.  Las áreas verdes urbanas proporcionan un amplio rango de importantes beneficios a la comunidad; incluyen un ambiente más placentero, saludable, confortable para vivir, trabajar y recrearse. También contribuyen a mitigar el deterioro urbanístico de las ciudades y a hacerlas más habitables.

Un parque ayuda a conectar con la naturaleza y a desconectar de lo inerte y frío que son los elementos de cemento que forman la ciudad. ¿Por qué agregarle construcciones a un parque? ¿Cuál es el afán de dañar la naturaleza por ganar dinero? ¿Por qué eligieron justamente ese parque para construir? ¿Cuál es la idea detrás de todo esto? Espero que estos “depredadores de la naturaleza” no concreten su proyecto comercial y que un día el discurso de cuidar el medio ambiente de verdad sea una realidad efectiva. Por eso las autoridades tienen la responsabilidad de preservar de manera natural el Parque Padre Hurtado por sobre intereses personales o comerciales.

Para su información, la empresa que está trabajando en el anteproyecto comercial de intervenir el parque con una construcción se llama San Martín y Pascal. Parece que tampoco les interesa el medio ambiente.

El enlace al diario para leer el artículo: http://impresa.lasegunda.com/2015/05/27/A/2V2MSA41

Mala idea, señores.